Conocen el drill

Por Luis Revilla

El fútbol es de los futbolistas y Venezuela tiene en 2015 casi a los mismos que sacaron 20 puntos rumbo a Brasil 2014. Eso se nota. La capacidad para defender que exhibió en Chile estaba tan demostrada como sus comprensibles problemas para salir, transitar, al terreno rival cuando recupera el balón en el suyo.

El tema es que la selección venezolana recupera el balón atrás muy seguido porque se pasa más de la mitad de los partidos defendiendo. Históricamente no ha tenido la capacidad de dominar un juego con su ataque, monopolizar la pelota y vivir metida en campo contrario. Esta generación de futbolistas tampoco la tiene, no para someter a Brasil o Colombia. La Vinotinto del último lustro, pues, anota pocos goles en buena parte porque ataca poco, no –solo– porque lo haga mal. Sanvicente lo ha dicho en voz alta: mejorar esa situación es su principal tarea. El reto es complejo y no tiene soluciones únicas, pero el guayanés es la clase de entrenador que las considera todas.

Lo demostró en la Copa. Su trabajo se aprecia en cada fase del juego. También en la defensa, curiosamente. Mucho, de hecho. Venezuela necesita transformar sus defensas en ataques y que estos sean mejores, pero no puede olvidarse de defender bien. Es lo que le permite competir. Con el balón el trabajo ha sido exhaustivo para lo que cabe en una selección. Hasta psicológico, dicen en el cuerpo técnico. Para jugarlo los futbolistas necesitan perder el miedo, pero también necesitan opciones de pase y Venezuela las dibujó ante sus rivales del Grupo C. En corto, en largo y de nuevo en corto. El equipo se juntó para tocar, sobre todo en la banda derecha, y se estiró para ganar espaldas sin dejar de acompañar al balón.

Sanvicente no está solo. En Chile se notaron sus drills, su pizarra, pero también la presencia de, por ejemplo, Alejandro Guerra y Ronald Vargas. Con ellos el balón fluye como con pocos de sus compatriotas. Otra vez: el fútbol es de los jugadores. Por supuesto que es Chita quien elige a los de la Vinotinto. Y lo visto sugiere que también los potencia, como ha hecho a lo largo de su carrera en los banquillos. Tomás Rincón es el ejemplo más claro: sus inéditas ambiciones ofensivas evidencian la gestión emocional, técnica y táctica del DT.

Un giro radical en el estilo es imposible a corto plazo. Venezuela puede y debe mejorar su ataque, pero le tocará defender un buen tramo de sus partidos. Su naturaleza le aleja del arco rival. Lo mostrado hasta ahora promete porque el equipo parece empecinado y preparado para enfrentarla. La Vinotinto de Chita ya despliega mecanismos y dispone de talentos aptos para visitar el campo rival con mayor asiduidad. También se ve capaz de recuperar el balón arriba, lo que siempre facilita el proceso.

Quizá le faltó filo a la contra, una dosis de velocidad al espacio, pero la tiene. O la tendrá. Martínez, Murillo, Otero, Añor, Machís y otro buen puñado conforman un interesante repertorio de recursos que calzan perfectamente con lo que el equipo trabajó durante un mes en Margarita y Mendoza. La Vinotinto mejorará cuando acumule más horas de entrenamiento y algunos de esos talentos emergentes se integren a la dinámica, pero está lista para competir en las Eliminatorias, que empiezan ya. Los jugadores saben qué hacer.

3 comentarios

3 respuestas a “Conocen el drill”

  1. Rafa dice:

    Amigo Revilla, como evalúa la actuación del Lobito y Ronald?? Para mi quedaron en deuda, por momentos veía toques y triangulaciones muy bonitas, pero intrascendentes… Personalmente me gustaría que Pedrito Ramirez tenga más minutos en Suiza para verlo en la selección, creo que él es necesario

    • Luis Revilla dice:

      Rafa,

      Creo que Guerra y Vargas no estuvieron necesariamente entre los mejores de Venezuela pero sí entre los más importantes. Ronald fue esencial en la victoria contra Colombia: fue quien más tiempo en campo rival dio al equipo, por su calidad para tocar el balón y retenerlo; su habilidad para pausar el juego. En ese mismo partido Guerra asistió a Rondón en el gol de la victoria.

      En la media hora jugada con 11 contra Perú ambos estuvieron entre los mejores. Guerra tocó, se movió, no la perdió y encima le puso un centro de gol a Rondón. Vargas también intervino muy bien un par de veces, recogiendo las dejadas de Arango y habilitando al mismo Guerra en una muy buena acción. De hecho esa es su principal función en el sistema de Sanvicente: llegar desde la segunda línea para recoger los balones que Rondón y Arango bajan o luchan pivoteando. Su control y conducción de balón son los mejores de la selección y Chita los aprovecha para poner la pelota en el suelo.

      Esas triangulaciones que mencionas también se vieron. Sobre todo en la derecha, donde Rosales, Rincón y Vargas se la pasaban de vez en cuando. Llegan a ser bonitas, como dices, pero opino que nunca son intrascendentes: todo lo que sea sumar tiempo con el balón en campo rival es positivo para el equipo, siempre que no admita ocasiones a la contra. Por eso Guerra y Vargas parecen tan importantes en el nuevo ciclo. No pierden el balón tan fácilmente. Le dan continuidad al juego.

      Le viene muy bien a Venezuela ese perfil de futbolista con presencia interior en la banda y el sistema parece diseñado para ellos. Pedro Ramírez parece compatible con el rol, pero habrá que ver cómo evoluciona el jugador. Hay otras opciones que estimulan mucho, algunas más de banda, otras que prefieren jugar al pie y otras que amenazan más al espacio.

      • Luis Daniel Bolivar dice:

        Vean Los Vídeos las pelotas que perdió el Lobo Guerra y Vargas, mas GUERRA, DIOS MÍO vean como el lobo Guerra se caía a penas lo tocaban y lo superaban en físico muy débil temeroso para hacer una individualidad.
        A Venezuela le hace falta jugadores atrevidos en el ataque sin miedo que hagan individualidades, no le tenemos

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